El juez Richard Stochl
sentenció a Zachary Paul Koehn de 29 años a cadena perpetua.
QuePasaCOLIMA.-
Después de oír las espeluznantes
declaraciones que hicieron los médicos forenses sobre el estado de desnutrición
y descuido en el que estaba el bebé de 4 meses Sterling Koehn antes de morir,
el jurado ha sentenciado a una vida en prisión sin posibilidad de libertad
condicional a su padre, Zachary Paul Koehn. Aún se espera la condena de la
madre del niño.
Una corte de Iowa sentenció este pasado
martes a cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional, a Zachary
Paul Koehn, el hombre de 29 años que dejó morir a su bebé de 4 meses, Sterling
Koehn, después de no cambiarle por semanas su pañal, descuido que derivó en
infecciones que incluso llevaron a que la ropa del bebé estuviera llena de
gusanos.
Zachary Koehn fue arrestado el 30 de
agosto de 2017 bajo los cargos de asesinato y de poner en peligro la vida de un
menor con riesgo de causarle la muerte.
Durante el juicio que se le hizo a este
hombre y su esposa, Cheyanne Harris, también acusada por la muerte del bebé
quedaron esclarecidos los hechos de los maltratos
Zachary Koehn llamó al 911 -el día que
fue arrestado- a la 1:00 de la tarde para reportar que su hijo, Sterling Koehn,
estaba muerto. “Alrededor de las nueve mi novia fue a chequear al niño, y
luego, como a las 11 u 11:30 lo fue a revisar otra vez y el bebé se había ido”,
se oyó en la grabación que aportó al juzgado los registros del centro de
llamadas de emergencia.
Cuando las autoridades entraron al
apartamento de Koehn encontraron el cuerpo del bebé en una habitación oscura
con signos de malnutrición y gusanos en su ropa después de que no le cambiaran
por semanas su pañal.
Según los testimonios en corte del
médico forense Dennis Klein, el bebé habría muerto por negación de cuidados
críticos. Klein presentó las fotos que mostraban la condición del cuerpo del
bebé en donde se podía ver cómo los oficiales retiraban capas de mantas
empapadas de orina y ropa que había sido colocada en el asiento tipo columpio
manchado de heces, en el que los oficiales habían rescatado el cuerpo del niño.
Mostró también dónde se habían anidado
los gusanos en la tela del pañal, por lo que pudo concluir que esta situación
llevaba semanas una vez que las larvas ya se habían convertido en gusanos.
El medico aseguró ante el jurado que
detrás de la muerte del pequeño Sterling había tres causas claras: la desnutrición,
la deshidratación y la dermatitis severa que provocó heridas en la piel. “Cada
una de estas condiciones habrían sido suficientes individualmente para matar a
cualquier bebé”, explicó el doctor quien dijo que no tenía duda de que este
caso se trataba de un homicidio.
Por su parte, la trabajadora social
Sheila Schroeder –quien se acercó a Zachary Koehn y a la madre del menor
Cheyanne Harris dos días después del fallecimiento del bebé– dijo ante el
jurado en corte que la explicación que había aportado el padre era que había
fallecido de síndrome de muerte súbita. También advirtió que no solo Koehn
había admitido el uso de metanfetaminas, sino que revisando expedientes médicos
encontró que en el hospital en donde el bebé nació se encontraron rastros de
esta droga en el cordón umbilical del niño.
La trabajadora social explicó que otra
hija de la pareja de 2 años había sido llevada a un hogar provisional mientras
se esclarecen los hechos.
El oficial John Turbett, quien
entrevistó previamente al padre del bebé fallecido, reveló ante el jurado que
Zachary Koehn le había confesado que él nunca había cambiado el pañal del bebé
y que ocasionalmente le había dado un tetero a Sterling, porque " esas
eran normalmente responsabilidades de Cheyanne Harris, la madre, y que la suya
era cuidar de la hija". Dijo que la última vez que le había dado de comer
al bebé había sido unas semanas antes.
Efectivamente amigos allegados a esta
familia confirmaron que sabían de la existencia de la niña, pero que nunca
oyeron un solo comentario sobre el bebé recién nacido.
Koehn también le habría dicho al
oficial Turbett que un día antes de morir el bebé le agarró los dedos y se
mostró muy despierto, actitudes que el médico forense Klein duda que fueran
posibles: “En los últimos días de Sterling es probable que hubiera estado
letárgico, no respondiendo a los estímulos y sin interactuar con los demás, y
probablemente hubiera perdido su llanto", explicó el doctor.

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