QuePasaCOLIMA.- El cártel
de Sinaloa entregó 100 millones de dólares al entonces presidente electo
Enrique Peña Nieto después de ayudar a financiar su campaña electoral en 2012
con maletas de efectivo, y anteriormente realizó pagos al entonces mandatario
Felipe Calderón mediante los capos Beltrán Leyva; además El Chapo pagó a
fuerzas especiales del ejército para matar a sus viejos aliados, declaró un ex
socio e íntimo colaborador del acusado en su juicio en un tribunal federal en Brooklyn.
El presunto
financiamiento del cártel a la campaña presidencial de Peña Nieto aparentemente
incluía la participación del estratega electoral J.J. Rendón, y existen fotos
de las maletas repletas de efectivo entregadas para la campaña enviadas por una
asistente del testigo, reveló el testigo.
Alexander
Cifuentes Villa, quien es presentado aquí como un socio y operador clave de El
Chapo quien incluso vivió con él en la sierra de Sinaloa unos meses, divulgó la
información sobre los sobornos que, según él, llegaron hasta el supremo nivel
político mexicano durante su contra interrogatorio por uno de los abogados de
la defensa de Guzmán Loera.
Preguntado
sobre si en una reunión que tuvo con fiscales estadundienses en febrero de 2014
él había informado que Peña Nieto pidió a Guzmán 250 millones de dólares,
Cifuentes respondió “sí señor”, agregando que “Joaquín” le había dicho que “los
250 millones de dólares fueron pedidos a Joaquín Guzmán Loera y al Mayo Zambada
[el otro líder del cártel de Sinaloa, Ismael Zambada García]”.
Sin embargo,
El Chapo aparentemente decidió enviar sólo 100 millones de dólares al
presidente electo en octubre de 2012, el cual fue entregado en la Ciudad de
México por una tal “comadre María”.
Cifuentes
aclaró que podría estar un poco confundido sobre las cifras exactas de este
pago.
El abogado
de Guzmán Loera -uno de tres- quien dirigía el interrogatorio, Jeffrey
Lichtman, subrayó que Cifuentes había contado lo de este soborno en repetidas
ocasiones en sus reuniones con fiscales estadunidenses, empezando en 2014, y de
nuevo en abril de 2016, en 2017 y otras más en 2018.
En estas
sesiones, reveló Lichtman, Cifuentes también habló sobre su asistente personal
Andrea Vélez Fernández, y le preguntó, si había dicho que “Andrea Fernández y
el asesor político J.J. Rendón ayudaron a Peña Nieto en su campaña” y que Vélez
Fernández “le envío a usted fotos de maletas llenas de dinero en efectivo” para
la campaña de Peña Nieto, a todo lo cual Cifuentes afirmó que sí, después de
aclarar que las fotos fueron tomadas en una oficina en la Ciudad de México.
Cifuentes
también confirmó que El Chapo le había dicho que ya como presidente, Peña Nieto
lo había contactado para decirle que ya no tenía que seguir escondido.
Preguntado sobre si la presidencia deseaba trabajar con Guzmán Loera, Cifuentes
respondió: “me imagino que sí”.
El abogado
defensor también guió al testigo a abordar otros asuntos de corrupción en
México, incluso sobre otro presidente. Citando sus declaraciones a fiscales en
2016, Lichtman le preguntó a Cifuentes si se recordaba que le dijo a las
autoridades “que la organización de los Beltrán Leyva pagaban al presidente
Calderón para darles protección en su guerra contra El Chapo Guzmán”.
El testigo
respondió que no recordaba si los pagos eran al presidente o al ejército. Pero
sí recordaba que el cártel de Sinaloa le pagaba al ejército mexicano para
ayudarlo en su guerra contra los Beltrán Leyva, y que había un “capi” de las
fuerzas especiales”, y que sabía que en dos o tres ocasiones se le pagó a ese
“capi” entre 10 a 12 millones de dólares para ese propósito.
Al mismo
tiempo, Cifuentes reveló que junto con su ahora ex esposa Angie San Clemente,
importaban cocaína de Argentina a México por avión, y que a elementos de la
Policía Federal se les pagaba para recoger las maletas de droga y hasta
ayudarlos en vender el producto.
No se
presentaron pruebas u otros testigos que corroboran las declaraciones
explosivas de Cifuentes.
Sin embargo,
el colombiano está declarando bajo juramento como testigo cooperante de la
fiscalía a cambio de una posible reducción de la condena de cárcel que le
espera después de haberse declarado culpable de cargos por narcotráfico.
Cualquier declaración falsa del testigo anularía su acuerdo con el gobierno y
enfrentaría el castigo máximo que en su caso sería de cadena perpetua.
Cifuentes continuará
en el banquillo de los testigos este miércoles, y será seguido por otros en el
desfile de los ex socios y colaboradores de El Chapo y los que lo han
perseguido, siempre nutriendo el suspenso en torno a las próximas revelaciones,
incluyendo más de los secretos sobre México que están ahora en manos de las
autoridades estadunidenses.

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